Buscador de noticias

Translate

19/2/09

Antonio Mingote. La vida cabe en un dibujo

La obra gráfica del polifacético Antonio Mingote será exhibida en una gran retrospectiva organizada por el IVAM, donde el cáustico humor recorrerá, en dieciocho pinturas y más de noventa dibujos, su dilatada carrera. Humorista gráfico, escritor, periodista y miembro de la Real Academia Española, a sus 86 años Mingote es un testimonio excepcional y activo contribuyente de la cultura hispánica, muestra de ello es el compendio presentado que viaja desde los años cuarenta hasta la actualidad.


Humor gráfico en un museo

Antonio Mingote (1919) ha sido uno de los mayores exponentes del humor gráfico español; mediante el agudo ingenio de sus dibujos e ilustraciones ha expresado, sin restricciones pero sin caer en “la zafiedad y la grosería”, los hechos que sucedían en la política y sociedad del momento. Éste se preguntaba, justificando lúcidamente la presencia de su producción en un museo, si “es que no hay humor en Velázquez, Rembrandt o El Bosco”. Leandro Navarro abraza la consideración de Mingote y le define como "un genio, inagotable" aplaudiendo la iniciativa del IVAM de albergar “un arte distinto” . Por su parte, Consuelo Ciscar, la directora del museo valenciano, profirió que el artista en cuestión es "un maestro de la figuración cómica que destaca de manera ocurrente los momentos y las situaciones más punzantes que día a día construyen la realidad social de la contemporaneidad para aplicarles un componente de irracionalidad que permite digerirlas con simpatía".

Cuarenta años de producción

Entre la prolija obra de Mingote expuesta en el IVAM -90 dibujos y 18 pinturas- se encuentran portadas de la histórica revista La Codorniz, cinco álbumes de bocetos de El Quijote, ejemplares del semanario Al Loro, el grabado Velázquez pensativo, diversas muestras de La pareja siniestra y, en boca del artista, “obras de las que no tenía ni noticia”. Una amplia, minuciosa y cuidada retrospectiva que muestra un hondo respeto por Antonio Mingote, una figura cuya obra es patrimonio de una época y un país, cuyos trazos dejan entrever, entre ironía y sarcasmo, los aspectos, problemas e inquietudes fundamentales que han acompañado a la sociedad a lo largo de casi medio siglo, una forma de ver el mundo a la que otros autores como Miguel Mihura, Tono, Wenceslao Fernández Flórez y Edgard Neville que bebieron de Ramón Gómez de la Serna y a los que Mingote alaba, también se adhieren.

Publicar un comentario